Ya no necesita comida dulce porque se come el coño de la vecina
Ya no necesita comida dulce, porque se come el coño de la vecina. Tiene un sabor especial, una mezcla de dulce y salado, que le hace volver a por más.
Ya no necesita comida dulce, porque se come el coño de la vecina. Tiene un sabor especial, una mezcla de dulce y salado, que le hace volver a por más.