En un banco él se masturba súper interesante
En un banco del parque, él se sienta solo, observando a la gente pasar. De repente, siente una oleada de excitación recorrer su cuerpo y no puede resistirse a la tentación. Se mete la mano en el pantalón y comienza a masturbarse, disfrutando de la sensación prohibida de hacerlo en público.
La adrenalina lo recorre mientras observa a su alrededor, asegurándose de que nadie lo esté mirando. Pero eso solo aumenta su excitación, el riesgo de ser descubierto lo hace sentir aún más vivo.
Su respiración se acelera y sus movimientos se vuelven más intensos. Siente cómo el placer crece dentro de él, hasta que finalmente alcanza el clímax y se deja llevar por una ola de placer indescriptible.
Se queda sentado en el banco, recuperando el aliento y sintiéndose completamente satisfecho. Sabe que lo que acaba de hacer es arriesgado e incluso peligroso, pero no puede evitar sentirse atraído por la emoción del momento.